Me duelen las llemas de los dedos entumecidas de ti, de tu tan larga ausencia.
Ya no pueden pasearse por tu pecho, ni por tu cuello, en esa nana tan necesaria para mí a la hora de dormirme, como para un bebé lo es que lo arrullen, que le canten, le susurren y le acunen.
Para mí serían necesarias unas cuantas caricias más, tampoco pido miles de ellas, he aprendido a conformarme con bien poco. Con tan poco que ya me doy por contenta las veces que puedo soñarlas. O imaginarlas, no lo sé.
Porque ocurre que hay momentos en los que estoy con los ojos bien abiertos, a plena luz del día, haciendo cualquier cosa corriente y normal, a veces hasta estúpida, o sencillamente no haciendo nada... y entonces me sorprende un escalofrío que se va abriendo paso desde el final de mi espalda subiendo por toda ella. Es un cosquilleo tan familiar como desconocido. Siento como si una docena de plumas estuvieran danzando por mis terminaciones nerviosas a sus anchas. Y todas ellas se van convirtiendo en un latigazo eléctrico que acaba de golpe en cuanto el cosquilleo llega hasta las llemas de mis dedos y ahí se paraliza, y se queda dormido.
Y yo vuelvo a la realidad y me noto las mejillas ardiendo, la respiración acelerada y una vergüenza de repente deseando que la tierra me trague si alguien se ha dado cuenta de algo, o haciendo ver que no ha pasado nada, porque te prometo amor que esto me está pasando mucho últimamente y siempre cuando hay gente alrededor.
Dime que no te estás paseando a hurtadillas descargándome caricias para jugar a chincharme y muriéndote de la risa después. O espera, no: mejor dime que sí que eres tú pero por favor, no me pongas en situaciones comprometidas y acércate a acariciarme cuando esté a solas, como ahora mismo. O cuando esté a punto de dormirme, para poder hacerlo con una sonrisa de oreja a oreja...
¿Te pasearás esta noche? Yo te estaré esperando, como cada día y cada noche. Como lo he estado haciendo siempre.




7 PostDatas:
Que dura y cruel es la vida a veces...que te arrebata lo que más quieres sin más....
Y mientras tu no encuentras manera de seguir para adelante, a tu alrededor todo sigue igual...al ritmo de siempre.
Es bonito recordar, recordar con cariño los momentos especiales....
Y aunque un dia te vuelvas a enamorar....el siempre estará en tu corazón, como el recuerdo más maravilloso de tu vida.
Disfrutalo!!!!
me has hecho llorar con
"¿Te pasearás esta noche? Yo te estaré esperando, como cada día y cada noche. Como lo he estado haciendo siempre"
Sería bonito pensar que realmente es posible que sea él de alguna manera, verdad?
Claro que será él! Yo creo en ello.
Preciosas palabras
Yo también estoy convencida de que será él.
Es una suerte que de alguna manera lo sientas tan cerca,acariciandote la espalda...rozandote el cuello...
se me pone la piel de gallina solo de imaginarlo;)
un beso amiga...hace días que no sé de ti, todo bien?
*Eva 75 Rusia,
Sí que es dura y cruel sí, nadie dijo que fuera fácil… pero supongo que por eso es tan bella también, porque valoramos y atesoramos mucho más las cosas difíciles, las que nos cuesta un mundo soportar o llegar a alcanzar y conseguir, que las que nos sirven en bandeja de plata sin esfuerzo por nuestra parte. Al menos yo pienso así, y creo que en eso reside el maldito encanto de esta (tantas veces) maldita vida :) Un besote guapa!
*Diario de nuestros pensamientos,
Siento haberte hecho llorar, sé que esas palabras también las sientes tuyas y bien adentro… ánimo y un beso enorme bonita!
* Mer ,
Eso es lo más bonito de todo, que yo estoy convencida de que sí que es ÉL, siempre :) Un besito!
*Silvia,
Yo también lo creo, siempre lo he hecho… y no dejaré de hacerlo nunca, porque sencillamente, no puedo :) Un beso!
* Paris,
Lo sé preciosa, porque sé que tú también crees en todo esto igual que creo yo y sé lo bien que me entiendes :) ¡Un besazo enorme con inmenso cariño amiga! (Te envié un mensaje por Facebook, no sé si lo viste o no…muaks!)
neni, lo vi...pero te contesto mañana con tiempo, todo el tiempo para ti. Un besote
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