topbella

martes 30 de agosto de 2011

HOY ESPERO Y NO ESPERO TANTAS COSAS



Esperar.

Este verbo de solamente siete letras puede parecer algo ilógico muchas veces en este mundo de locos en el que vivimos a toda prisa, donde el que más a menudo empleamos y para la multitud de tareas del día a día es "Correr", parece que el tiempo de 24 horas no termina de llegarnos para hacerlo todo, para atender todo como debemos, para disfrutar de lo que queremos, necesitamos, merecemos... pero lo cierto es que, aún dentro de la vorágine de nuestras vidas, si uno se para a pensar unos minutos... también esperamos. Nunca dejamos de hacerlo, por uno u otro motivo. Aún no sé por qué, pero nunca dejamos de Esperar.

Echando la vista muy atrás en el tiempo, puedo recordar cómo yo esperaba con ansias de las que quitan las ganas de comer un sms, un e-mail... y con las ansias que quitan la respiración, esperaba la hora acordada para recibir (o hacer) una llamada, para escuchar tu voz, para verte...

Poco después empecé a esperar por un determinado momento que llegara un determinado (y especial) día, cómo esperé durante bastantes años que la vida siguiera por el camino tal y por donde me discurría, sin desvíos imprevistos, y hasta ahí, no esperaba mucho más que seguir recorriendo ese trayecto tal cual lo estaba haciendo junto a ti, amor, dando los pequeños pasos a tu lado. Sin más expectativas que el día a día que compartíamos, con muchos grandes sueños en común, sí, pero "sin esperar" nada más grande, pues en esos momentos sabía que tenía todo cuanto deseaba.

Después, pasé por momentos en los que se espera una llamada de telefóno con impaciencia y nerviosismo y por todo lo que conlleva la frenética sucesión de acontecimientos tras una fatal y desgarradora noticia QUE NUNCA SE ESPERA, puedo dar fe. Esperé y esperé por un milagro, una esperanza entre un millón a la que aferrarme como a un clavo abrasador, aún sabiendo que nada de eso llegaría.

Tras todo eso esperé por recuperar mi cordura, pues no sabía a dónde habría escapado. Y continúe esperando por ella mucho tiempo, y mientras tanto también esperaba por que tú volvieras, por despertar de las pesadillas, por encontrar la salida de los infiernos, esperé hasta por mí misma, pues quien poseía mi cuerpo no era yo. Esperaba, sinceramente, no despertar algunas mañanas mientras intentaba conciliar el sueño por las noches. Te esperaba a ti. Porque no esperaba la vida que me dejaste al marcharte. Y durante muchos meses, bastantes años, dando tantas cosas por perdidas, no esperé más que a que la vida pasara sin más y cuanto antes. No esperaba nada ni a nadie. Solamente el metro o el autobús y en contadas ocasiones, pues sabes que siempre preferí las dos ruedas. No esperaba continuar, y aunque entonces me bastaba y hasta satisfacía por puro conformismo, hoy sé que pude ser hasta egoísta, por no esperar nada bueno tampoco de quien me rodeaba. Pero también sé que todas aquellas nubes negras se difuminaron para siempre. Y pude escapar del "no esperar nada" para refugiarme en el "esperarlo todo".

Todo, sí. Todo lo que la vida quiera irme trayendo, y también todo lo que yo quiera que me traiga, lo que yo quiera conseguir. Por todo eso llevo tiempo Esperando, y seguiré haciéndolo de esta forma, porque siempre, siempre hay algo bueno por lo que esperar.

Hoy ya no quiero esperar cosas como las que durante tanto tiempo me limitaba a esperar desde la sin razón y el derrotismo. Me comprendo y por ello me absuelvo de todo cargo, pero avisándome bien claro a mí misma que jamás volveré a dejar que nada acabe conmigo. La realidad está ahí, y es tan simple como que si tu marcha no ha podido acabar definitivamente conmigo, puedo gritar con fuerza a los cuatro vientos que sé que nada podrá hacerlo. Alguien dijo por ahí que lo que no te mata, te da fuerzas. Y a pesar de que durante mucho tiempo creí que me habían matado en vida, me di cuenta al resurgir que seguía siendo yo, pero mucho más fuerte. Tanto que es imposible describirlo. Más YO todavía. Más poderosa. Con más ganas de todo. Con más ilusión y energía. Con más ansias.

Sin esperar todo lo que cuando te marchaste esperaba, pero sí esperando mantener siempre vivo en mí el recuerdo puro e inmaculado de ti, de tu maravilloso ser, del amor infinito y eterno que tú me profesaste y que yo seguiré sintiendo por ti mientras viva. Espero atesorar cada uno de los miles de recuerdos y acariciarlos cada día con la intención de que nunca jamás se vayan de mí. Espero que tu sonrisa, y toda tu imagen, nunca abandonen mi cabeza y que continúen haciéndome sonreír el resto de mi vida al recrearlas. Espero que todas las caricias y los besos que me diste no se borren de ninguno de los recodos de mi piel, que todas las palabras que dijiste permanezcan intactas en mi memoria, en mi eterno e infinito recuerdo de ti. Espero seguirte amando igual mientras viva, amor, y espero también poder reencontrarme contigo allá en el otro mundo, quién sabe. Espero que me sigas cuidando y protegiendo en tu calidad de ángel de mi guardia. Y que me sigas acariciando y confortando en sueños. Espero que no me olvides, amor.

Y por otro lado, también yo, siento que espero con más ganas de esperar por tantas y tantas cosas que todavía están por llegar y que, estoy convencida, llegarán.

6 PostDatas:

Encarni dijo...

Hola

Hace mucho tiempo que no me pasaba por este mundo, hace demasiado que no escribo en mi blog, pero siempre que entraba miraba si tú habías publicado algo nuevo, hoy por fin vi "hace 1 día", y me dió una gran alegría. Así que aquí estoy, leyendo tus cartas. Me alegro, no sabes cuanto, de verte de nuevo en pie, con más luz. Es inevitable que llegue el momento en el que debemos coger aire, hay personas que lo pueden hacer antes, otras necesitan más tiempo, pero llega. Hay dolores que te atraviesan el alma para siempre, pero al final avanzar es el camino, aunque eso no implica olvidar.

Ahora que sé que estás de vuelta te leeré más seguido. Yo también tengo ganas de volver a escribir.

Un abrazo de oso!

Sueños Rotos dijo...

Hola Encarni!

Pues sí, vuelvo a estar por aquí, y qué sorpresa más agradable que tú también para leerme y comentar... y también para volver a escribir tú también! Me alegra un montón leerte, de verdad que sí :)

Cuánta razón tienes...durante demasiados meses tuve que estarme quietecita limitándome a "coger aire" como bien dices! Y todo esto abandonado...se veía tan triste... que cuando por fin me vi recuperada me armé de valor y empecé a aprovisionarme de paños, escobas y bayetas y tuve que pasarme horas..¡días! sacando telarañas y tanto polvo acumulado...hasta que conseguí abrillantarlo para que volviera a relucir como merece, y ahora da gusto volver a sentarse por aquí y pasar un rato tranquilo :)

Siempre es bueno regresar, y solamente uno es quien decide cuando es el momento oportuno, cuando se ve capacitado, con fuerzas y ganas... y yo ya volví... me alegra que tú también :)

Un beso grande amiga!

Miss Ewig dijo...

Hola!
Acabo de descubrir tu blog...
Me encantó leerte!
El pasado, pasado está... Pero el presente esté para vivirlo y disfrutarlo! Pero nunca olvidar el pasado ya que es gran parte de lo que somos...

Te mando una fuerte abrazo,

Y hasta pronto!!!!! :D

Sueños Rotos dijo...

Bienvenida a mi rinconcito MISS EWIG,

gracias por tus palabras, y cuánta razón tienes, yo también creo que nuestro pasado es gran parte de lo que somos, al menos, yo sí lo soy! :)

Me alegro de que te guste sentarte por aquí durante un rato. Yo también acabo de descubrir tu blog y tu estilazo! :)

Un abrazo para ti también y hasta pronto guapa!

Eve dijo...

Precioso blog, me encantoo todo. te dejo la invitacion para que conozcas la mia. muchos cariños
Eve

Sueños Rotos dijo...

Hola EVE,
gracias por tus palabras ¡y bienvenida!

Me he pasado por tu rinconcito para conocerlo, y has sido todo un descubrimiento, ¡qué gusto leerte! :)

Cariños para ti también y hasta pronto bonita!

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Mi foto
Sueños Rotos
Una sola mitad de un corazón desde que la otra, TÚ, murió contigo y te la llevaste para siempre. Y todos nuestros sueños rotos. Eso soy.
Ver todo mi perfil